[Intro - Environmental Sounds: soft wind through the jungle canopy, water gently flowing over rocks, distant howler monkey calls] (Un chamán susurra en la distancia) Uno es el río, uno es el monte, una es la sangre de todos los pueblos... [Verso 1 - La Creación y el Origen] Desde el Roraima que fue un árbol sagrado Makunaima cortó la vida y el agua brotó Los hijos del barro, los hijos del sol Pemón de la piedra, Kueka, corazón Wahari creó la tierra, la selva y el maíz Wotjuja, gente de conocimiento, raíz En el Watunna, Wanadi soñó el mundo al despertar Y de su sueño, la luz y la oscuridad [Pre-Estribillo] Somos la hoja, somos la lluvia, el viento que cruza la montaña azul. [Estribillo - Un llamado a la unidad] ¡Ay, Orinoco, padre de las aguas! ¡Ay, Amazonas, madre sin fin! Pemón, Yanomami, Piaroa, Yekuana, Sanema, Hoti, un solo jardín. La selva es nuestro cuerpo, el río es nuestra voz, y el espíritu del monte nos hermana a todos en una misma cruz. [Verso 2 - La Vida Diaria y el Espíritu] El conuco da fruto, la yuca y el ñame, la curiara navega el río que no tiene nombre El chamán viaja a los siete cielos Con el yopo abre mundos, con el canto los sella El warime suena, la máscara danza la vida y la muerte en una sola esperanza Uruturü ruge en la piedra escondida Imáwari guarda el agua, la selva y la vida [Pre-Estribillo] Somos la hoja, somos la lluvia, el viento que cruza la montaña azul. [Estribillo] ¡Ay, Orinoco, padre de las aguas! ¡Ay, Amazonas, madre sin fin! Pemón, Yanomami, Piaroa, Yekuana, Sanema, Hoti, un solo jardín. La selva es nuestro cuerpo, el río es nuestra voz, y el espíritu del monte nos hermana a todos en una misma cruz. [Puente - Un ritual de sanación y memoria] (Cantos en lenguas originarias, como una plegaria) Jodi... Hoti... guardianes del bosque virgen Sanema... cazadores de la noche y el día Sus espíritus danzan, sus ancestros nos miran, la tierra es sagrada, la tierra es vida. [Estribillo Final - Con más fuerza y coros] ¡Ay, Orinoco, padre de las aguas! ¡Ay, Amazonas, madre sin fin! La piedra Kueka vuelve a su hogar, el equilibrio vuelve a reinar. Pemón, Yanomami, Piaroa, Yekuana, Sanema, Hoti, un solo jardín. La selva es nuestro cuerpo, el río es nuestra voz, y el espíritu del monte nos hermana a todos en una misma cruz. [Outro - La voz del chamán se desvanece con el viento] Una es la sangre... Uno es el camino... En la selva eterna, todos somos hijos del mismo destino... (Silencio, solo el rumor del agua)