
Esta canción... no tiene respuestas. Solo preguntas... Porque quizá... cada corazón... guarda las suyas. ¿Quién fui... antes de conocer el miedo? ¿Quién soy... cuando me quedo a solas conmigo? ¿Y en quién... me he convertido? Fui la luz de una mañana, sin pensar en el final, una risa entre los campos, una voz junto al trigal. Fui descalzo por la vida, sin saber lo que era perder, con el alma entre las manos y mil caminos por crecer. Pero el tiempo fue escribiendo lo que nunca imaginé, y al mirar sobre mis huellas ya no supe quién dejé. He cruzado tantos puentes que olvidé dónde empecé, he cambiado tantas veces que no sé si regresaré. He abrazado los silencios, he llorado sin hablar, he reído con los míos y aprendido a perdonar. Cada arruga de mi rostro tiene algo que contar, cada sueño que se rompe deja otro por empezar. ¿Quién soy... cuando el viento cambia de dirección? ¿Quién fui... cuando aún cantaba el corazón? ¿Fue el tiempo quien cambió mi alma... o fui yo quien dejó de escuchar? ¿Es el destino quien nos llama... o el miedo quien nos hace callar? Hay abrazos que no di, palabras que no encontré, tantas noches preguntando lo que nunca contesté. Si volviera hasta el comienzo... ¿volvería a caminar? ¿O escogería otro sendero para llegar al mismo lugar? Quizá el alba no recuerde todo aquello que perdí, pero cada nuevo día vuelve a preguntar por mí. ¿Dónde viven los sueños que nunca desperté? ¿Quién recoge los abrazos que jamás entregué? ¿Puede un hombre conocerse sin volver a renacer? ¿Quién escribe nuestro nombre cuando deja de llover? ¿Quién soy... cuando ya no queda nada? ¿Quién fui... cuando todo era verdad? ¿Quién seré... cuando amanezca una vez más? ¿Es la vida un libro abierto... o una página por escribir? ¿Quién soy? ¿Quién fui? ¿Quién seré? Si esta noche... te marchas... con una sola pregunta más... la canción... habrá encontrado... su verdadero sentido.

