
¡Ay, ay! ¡Olé! ¡Vamos allá! Bajo la luna de canela, te vi bailando sin hablar. Traías el brillo de la noche, la alegría de la mar. Con una flor entre el cabello, y una sonrisa de cristal, ibas robando corazones por las calles del compás. Ay, luna de canela, baila, baila sin parar. Ay, luna de canela, que la noche es pa' soñar. **Baila conmigo, quédate aquí. Baila conmigo, junto a mí.** Suenan palmas en la plaza, todo empieza a despertar. La guitarra va cantando historias junto al mar. El cajón marca los pasos, late fuerte el corazón, y la rumba nos abraza con su alegre emoción. Ay, luna de canela, baila, baila sin parar. Ay, luna de canela, que la noche es pa' soñar. **Baila conmigo, quédate aquí. Baila conmigo, junto a mí.** ¡Olé! ¡Eso es! ¡Ay, qué bonita! Vente pa' acá... Que siga la rumba... Cuando amanezca despacio nadie querrá regresar. Porque donde suena rumba siempre vuelve la amistad. Y aunque pase mucho tiempo, si te vuelvo a recordar, oiré palmas en el viento invitándome a bailar. Ay, luna de canela, baila, baila sin parar. Ay, luna de canela, que la noche es pa' soñar. **Baila conmigo, quédate aquí. Baila conmigo, junto a mí.** Ay, luna de canela... Ay, luna de canela... Baila... Baila... Baila conmigo... Junto a mí... ¡Olé!

