
Ay... Ay de mí... Quién pudiera desandar los caminos del olvido Te fuiste sin despedirte cuando clareaba el día y se quedó mi ventana llena de sombra vacía Llevo el corazón cansao de mirarle al mismo río esperando tu regreso como un pájaro perdío La luna cayó en el agua y el agua no dijo na solo el viento de la noche me vino a acompañá Por la calle de mis sueños todavía siento tu andar pero al buscar tu mirada solo encuentro soledá Ay amor que te marchaste sin volver la vista atrás me dejaste el pecho abierto y no lo puedo cerrá Ay amor de mis adentros qué larga es la madrugá hay heridas en el alma que nunca descansarán Dicen que el tiempo lo cura yo no lo he visto jamás porque el reloj de la pena nunca deja de sonar Y aunque pasen los inviernos y florezca el azahar seguiré nombrando tu sombra cuando salga el vendaval Ay corazón cansao de querer y de esperar que hay amores que se pierden pero no saben marchar Ay corazón cansao de tanto mirar atrás que el olvido tiene puertas pero ninguna pa entrar Ay... Ay mi vida...

