
[Intro – con ritmo juguetón, voz cálida] Hola, tú que piensas mucho. Esta canción es para ti. [Verso 1 – con lógica y ejemplos claros] Si la ropa te molesta, no estás mal, algunas telas raspan y eso es normal. Puedes usar otras cosas, sin apuro, lo que a ti te sirva, eso es lo seguro. Si el ruido te duele o te hace llorar, no eres débil, no lo tienes que aguantar. Puedes cubrir tus oídos sin problema, hay sonidos que duelen aunque no se vean. [Estribillo – con coros amables y repetitivos] Está bien si no quieres abrazar, está bien si prefieres caminar. Está bien si te gusta repetir, eso te ayuda a sentir y a construir. [Verso 2 – con lenguaje directo] Si te gusta un tema y hablas mucho, eso significa que sabes mucho. No todos entienden cómo piensas tú, pero eso no es malo, ¡es solo tu luz! A veces te cuesta hablar con otros, no eres raro, tienes otros modos. Puedes usar dibujos o escribir, hay muchas formas de compartir. [Estribillo – se repite con variaciones claras] Está bien si no te gusta el pastel, está bien si prefieres el papel. Está bien si hoy no quieres hablar, lo importante es que te puedas cuidar. [Puente – voz pausada, casi hablada] Si algún día te sientes confundido, respira lento, busca un sonido. Una canción, tu cobija, un rincón, eso ayuda a calmar el corazón. [Final – afirmación clara y poderosa] Tú no estás mal, tú estás completo. Tienes derecho a tu propio tiempo. Y aunque a veces el mundo sea duro… ¡aquí estamos! Y contigo… aprendemos seguro.

