Yeah… A veces perder también es ganar… Y no era el final… Quise tenerlo todo, sin saber quién soy, Buscando respuestas donde nunca voy. Pensé que el tiempo curaba el error, Pero el alma herida no sana sin amor. Pasaron los días, cambié de lugar, Pensando que el cambio me haría olvidar. Pero entendí que no hay dirección, Si no hay verdad dentro del corazón. Y fue ahí, cuando el silencio habló, Cuando el orgullo por fin cayó. No eran cadenas, era mi voz, Pidiendo ayuda donde estaba Dios. ✨ No era el final, solo un empezar, De lo que nunca me atreví a dejar. Perder fue ganar, doler fue sanar, Y en medio del ruido te pude escuchar. No era el final, solo un despertar, Del sueño que nunca supe soltar. A veces la vida te tiene que romper, Pa’ enseñarte quién te puede rehacer. ✨ Busqué respuestas en rostros sin fe, Promesas vacías, sombras también. Llené mis días con planes sin luz, Creyendo en mí más que en la cruz. Y cuando ya no supe a dónde ir, Tu calma me vino a corregir. No fue castigo, fue compasión, Tu amor me hizo nueva dirección. Y entendí que el dolor enseña, Que lo roto no siempre despeña. A veces perder no es rendirse, Es soltar pa’ que Él pueda reconstruirte. ✨ Y dime tú, ¿qué es ganar si pierdes paz? ¿A quién sigues cuando ya no estás? ¿Quién te sostiene cuando todo va mal, si no es el amor que nunca se va? No era el final, solo un empezar, De lo que nunca me atreví a dejar. Perder fue ganar, doler fue sanar, Y en medio del ruido te pude escuchar. ✨ Yeah… No era el final… Era solo el principio… Del que siempre me esperó.