
Ayyyyyyyyyy… Ay, ay, ayyyyy… Aaaaaay… Bajo la luna caminé, con tierra roja bajo los pies, llevaba fuego dentro del pecho, pero jamás me arrodillé. La noche quiso verme caer, clavó sus dientes sobre mi piel, pero aprendí de las cicatrices que hasta las piedras saben arder. Que venga el viento, que venga el mar, que venga el mundo a verme luchar. Ayyyyyyyyyy… ¡No caeré! ¡Arde! ¡Arde dentro de mí! Que rompan las cuerdas, que tiemble Madrid, que grite la sangre que aún vive en mí. ¡Arde! ¡Arde hasta el fin! Si viene la muerte preguntando por mí, ¡Dile que estoy cantando aquí! ¡Olé! Traigo tormentas en la voz, hierro y ceniza en el corazón, cada compás que golpea la tierra despierta otra revolución. No quiero corona, no quiero perdón, tengo seis cuerdas para mi dolor. Y cuando mis manos no puedan seguir, ¡Que cante la guitarra por mí! Que venga el viento, que venga el mar, que venga el mundo a verme luchar. Ayyyyyyyyyy… ¡NO CAERÉ! ¡Arde! ¡Arde dentro de mí! Que rompan las cuerdas, que tiemble Madrid, que grite la sangre que aún vive en mí. ¡Arde! ¡Arde hasta el fin! Si viene la muerte preguntando por mí, ¡Dile que estoy cantando aquí! ¡Eh! ¡Eh! ¡Eh! ¡Eh! Golpea la tierra. ¡PUM! Rompe el compás. ¡PUM! Que sangre la cuerda. ¡PUM! ¡UNA VEZ ¡FUEGO! ¡SANGRE! ¡TIERRA! ¡VOZ! ¡FUEGO! ¡SANGRE! ¡TIERRA! ¡VOOOOOOOZ! Ayyyyyyyyyyyyyyyyyy! ¡ARDE! ¡ARDE DENTRO DE MÍ! Que rompan las cuerdas, que tiemble Madrid, que grite la sangre que aún vive en mí. ¡ARDE! ¡ARDE HASTA EL FIN! Si viene la muerte preguntando por mí, ¡DILE QUE ESTOY CANTANDO AQUÍ! Ayyyyyyyyyy… Aquí.

