
# PEPITo, EL JUDÍO MARAVILLOSO **[Verse 1]** Se levanta por la mañana, mira el cielo antes de salir, da gracias a Dios por la vida, por un nuevo día que vivir. Mira al Señor de los Mares, se persigna con devoción, y se va buscando en el agua el sustento de su corazón. Viejo lobo de mar, conoce el viento y la marea, sabe cuándo el mar está tranquilo y cuándo la corriente pelea. **[Verse 2]** Cuando termina la jornada, ya cansado de trabajar, se reúne con los de siempre, los que saben con quién tratar. Los duros de los barracones, los taitas y los faites también, los bravos que conoce el puerto, los que han vivido más de una vez. Por Puerto Nuevo lo conocen, por Boquerón y Corongo igual, Santa Rosa sabe su nombre, Dulanto lo vuelve a nombrar. **[Chorus]** Pepito, el judío maravilloso, viejo lobo de mar, con una mano hace soñar y con la otra te hace gozar. Pepito, el judío maravilloso, hombre de palabra y honor, suena su nombre por el Callao, porque tiene su propio son. **[Verse 3]** Sobre la mesa el buen ceviche, y una botella para conversar, se escuchan viejos pasillos, boleros que lo hacen recordar. Pero cuando comienza la salsa, cambia el ritmo de la reunión, Pepito mueve los hombros y se alegra su corazón. Hincha bravo del Sport Boys, rosado como la tradición, lleva al Callao en la sangre y al puerto dentro del corazón. **[Verse 4]** Pepito sabe de negocios, tiene palabra para convencer, lo que otros miran con cuidado él lo convierte en qué hacer. Pero también sabe de peleas, de esas que enseña la calle, porque en el Callao de otros tiempos había que saber cuidarse. Nadie lo toca fácilmente, dicen que tiene protección, guardianes que siguen sus pasos, ángeles alrededor. **[Chorus]** Pepito, el judío maravilloso, viejo lobo de mar, con una mano hace soñar y con la otra te hace gozar. Pepito, el judío maravilloso, hombre de palabra y honor, suena su nombre por el Callao, porque tiene su propio son. **[Verse 5]** Pero hay algo que Pepito nunca aprendió a olvidar: cuando un hombre cae en la vida, hay que ayudarlo a levantar. Él conoce lo que es sufrir, conoce la necesidad, por eso cuida al que tiene menos, por eso sabe compartir. Ese es el código de Pepito, ese es su modo de pensar: respetar siempre al caído y jamás dejarlo atrás. Porque el hombre que ha sufrido sabe al hombre comprender, y quien conoce la miseria sabe lo que cuesta volver. **[Bridge]** No fue solamente la fuerza, ni su manera de hablar, fue la forma de estar presente cuando había que ayudar. Por eso entre los del puerto su palabra tiene valor, porque debajo de aquel hombre bravo también vive un gran corazón. **[Montuno]** Por Puerto Nuevo lo conocen, por Boquerón lo recuerdan, por Corongo lo mencionan, y en Santa Rosa lo esperan. José Olaya conoce su historia, Dulanto conoce su voz, cuando Pepito llega a la esquina ya se sabe quién llegó. Tiene su tumbao, tiene su estilo, tiene su manera de andar, no necesita levantar la voz para hacerse respetar. **[Pregón]** Pepito sabe de la vida, sabe lo bueno y lo malo. —Y nunca abandona al caído. Pepito conoce la calle, conoce también el trabajo. —Y nunca abandona al caído. Pepito tiene su palabra, y la palabra tiene valor. —Y nunca abandona al caído. Porque el que ayuda al que sufre lleva grande el corazón. **[Final Chorus]** Pepito, el judío maravilloso, viejo lobo de mar, con una mano hace soñar y con la otra te hace gozar. Pepito, el judío maravilloso, suena su nombre en el puerto, Puerto Nuevo, Boquerón, Corongo lo lleva adentro. Pepito, el judío maravilloso, chalaco de corazón, Sport Boys en la sangre, y en el alma, el Callao. **[Final]** Y cuando amanece otro día, vuelve Pepito a salir, mira al cielo, da gracias a Dios y vuelve otra vez a vivir.

