
[Verso 1 – ritmo lento, balada con cuerdas suaves] Me dijiste que no siento, que no te hago notar, que cuando estás conmigo, parezco ausentar. Pero yo estaba contigo, de principio a fin, solo que mi forma de estar… no se ve así. No sé si debo abrazar o quedarme callado, no sé si mi silencio parece alejado. No sonrío fácil, no contesto al segundo, pero si te digo “aquí estoy”… es que estás en mi mundo. [Estribillo – coros como voces externas] “¿Por qué no dices lo que sientes?” “¡Hazme caso, como la gente!” Pero yo no soy frío ni soy desinteresado, solo soy distinto… más reservado. “No sé si te importo”, me dices bajito, y yo me quedo pensando… porque claro que sí. No sé querer como tú, ni como lo enseña la tele, pero lo que siento, aunque callado… duele y duele. [Verso 2 – melódico, sincero] Si me alejo, no es desprecio, es buscar claridad, si no te escribo diario, no es por maldad. Me acuerdo de ti con todo detalle, pero no sé si eso se nota en mi lenguaje. Mi cariño es constante, aunque no suene fuerte, no te lo grito, pero vive en mi suerte. Y si no hago “lo correcto” según el guion, no es porque no sienta… es otra mi canción. [Estribillo – repite más íntimo] “¡Exprésate!”, “¡di algo bonito!” Pero yo expreso ayudando, o quedándome quietecito. No sé querer como tú, ni con frases de novela, pero si estás triste… te doy mi hora entera. [Final – frase clara, firme] No sé querer como tú… pero lo que siento es real.

